La coordinación entre el Gobierno, los trabajadores y las empresas posibilitó reducir la cifra de accidentes laborales mortales en 2025. Para continuar ese rumbo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social sumará 16 inspectores y duplicará el número de capacitaciones en el interior del país. “La presencia del Estado debe ser permanente”, afirmó el inspector general del Trabajo, Luis Puig.
En 2025, se registró un descenso en la cantidad de siniestros laborales mortales registrados por trimestre, informó el titular de la Inspección General del Trabajo y la Seguridad Social (IGTSS), Luis Puig. En ese año, se produjeron 42 accidentes con resultados fatales: 13 en el primer trimestre, 11 en el segundo, 12 en el tercero y 6 en el cuarto.
Según el citado jerarca, esta caída en los siniestros se puede atribuir a la labor conjunta entre el Estado, los empleadores y los trabajadores, la capacitación en todo el país, la cooperación entre integrantes del Gobierno, como el Banco de Seguros del Estado (BSE), y una presencia más activa del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en el territorio.
Asimismo, recordó el Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad en el Trabajo, para concientizar sobre la siniestralidad, un asunto que “pasaba desapercibido”, consideró. Los sectores protegidos por la ley n.° 16.074, del 10 de octubre de 1989, que establece la contratación obligatoria de seguros de trabajo, concentran más de 40.000 accidentes laborales registrados en el BSE, señaló.
La presentación de los objetivos del referido Compromiso Nacional se efectuó en todos los departamentos del país, lo que impulsó el comienzo de un cambio cultural que es imprescindible abordar, señaló. En ese sentido, subrayó: “La presencia del Estado debe ser permanente”.
Fortalecimiento del cuerpo inspectivo y campañas de difusión
La IGTSS prevé un incremento de la presencia de inspectores en lugares de trabajo que, a la fecha, alcanza unos 86.
Este año ingresarán 16 nuevos: 8 mediante un concurso interno y el resto, a través de uno externo. Se planea continuar con el ingreso de fiscalizadores en los años siguientes, agregó Puig.
Asimismo, anunció que se transmitirán diferentes campañas de difusión de los derechos laborales y las obligaciones de los empleadores. Además, se fortalecerá la colaboración con las intendencias.
Más capacitaciones en todo el país
Para este año, se planifica duplicar la cantidad de capacitaciones en el interior, adelantó Puig. En las jornadas de formación participan inspectores a cargo de distintas áreas e integrantes de Jurídica de la IGTSS, con experiencia en la normativa laboral.
En 2025, fueron efectuados unos 9.000 procedimientos con personal de las divisiones Condiciones Ambientales de Trabajo (CAT) y Condiciones Generales de Trabajo (CGT). Puig también mencionó la fiscalización del acoso y la violencia en el trabajo, en aplicación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Además, se están profundizando las actividades en el medio rural, donde se constataron carencias en las condiciones laborales de los trabajadores.
La IGTSS detectó, asimismo, mayor presencia de trabajadores extranjeros, población que debe acceder a los derechos que las leyes nacionales establecen: “No es posible que, por su condición de trabajador migrante, se genere una situación de abuso, como se ha constatado en varias áreas”, consideró.
También se concretará la instalación de un grupo de trabajo, junto con la Fiscalía, para asegurar instancias de capacitación recíproca que mejoren la identificación de violaciones de normas de salud y seguridad en el trabajo, haya provocado o no accidentes de gravedad.
Trabajo en territorio durante 2025 para mejorar condiciones laborales
Puig recordó que, a 24 horas del lanzamiento del Compromiso Nacional, las autoridades de la IGTSS se reunieron con empleadores y trabajadores en el departamento de Salto. Al día siguiente, las actividades continuaron en Bella Unión, donde se comenzó a instalar una oficina.
En una labor sistemática de once semanas, que implicó la presencia de inspectores en el territorio y el encuentro tripartito con empleadores y trabajadores, se logró revertir condiciones “lamentables” de trabajo en el departamento de Artigas, manifestó Puig. Ausencia de agua potable, desconocimiento de normas de seguridad y falta de protocolos de asistencia y traslado de obreros lesionados fueron algunas de las carencias detectadas, que pudieron convertirse en condiciones dignas, según relató.
Asimismo, dijo que se ha trabajado en sitios como canteras de piedra y establecimientos citrícolas. En este último caso, se detectó, en el departamento de Paysandú y gracias a un esfuerzo conjunto con la Fiscalía y la Policía local, una situación de trata de personas con fines de explotación laboral.

