La normalización de lo anormal (Por el Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio)

La normalización de lo anormal (Por el Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio)

Las redes sociales se han metido tan en nuestras vidas, que hoy ya son parte de la cotidianeidad de nuestra rutina diaria. La inmensa mayoría de la población en Uruguay le dedica en promedio entre 3 y 4 horas al uso solo de las redes, por fuera de otros usos que le dan a internet. Si bien no es de los promedios mundiales más altos, si hay una tendencia de crecimiento del uso, extendiéndose a franjas etarias menores. Esta realidad cuasi paralela del mundo nos lleva a comenzar inconscientemente, conductas sociales de insensibilidad y deshumanización ante el sufrimiento ajeno y situaciones graves , donde lo incentiva el anonimato, la falta de contacto visual y la saturación de la información, donde se prioriza el “like” sobre la empatía y la solidaridad.

Entonces, situaciones que años atrás las rechazábamos y las condenábamos, hoy las aceptamos como normales para el mundo en que vivimos, no nos sensibiliza el genocidio en Gaza, miles de niños asesinados, graves violaciones contra la infancia, el bloqueo de la ayuda, el hambre, el desplazamiento forzado constante y la destrucción de hospitales, sistemas de agua, escuelas y hogares son en esencia, la destrucción de la vida misma en la Franja de Gaza. Todo eso pasa por nuestras pantallas y solo somos meros espectadores.

EE.UU. se convierte en la policía mundial a partir del 3 de enero pasado, arriesgando la paz y cambiando el orden internacional, amenazando y   violando la soberanía de los países, sumiendo más a Cuba en un ahogamiento brutal por el bloqueo impuesto y pasa por nuestras pantallas y nos convencemos que es así nomas.

En lo local lo vimos con el cese de los 291 funcionarios municipales, donde no importaba nada que había detrás de cada persona, que no era un número, había hombres, mujeres y niños, pero la virulencia en las redes validando esta injusticia, fue tremendo.

Hoy lo vivimos también con los ingresos por designación directa que hace este gobierno en forma indiscriminada, y muchos lo justifican en “todos lo hacen”, “los otros intendentes también lo hicieron” y con eso validamos que está bien.

La normalización de lo anormal hace entre otras cosas perder la capacidad de autocritica y nos habituamos a que muchas injusticias, que en un análisis profundo son tremendas, las asimilemos como natural, cayendo en la política de la indiferencia, que de por si es deshumanizante.

Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio