Qué se sabe del acuerdo alcanzado por EE.UU. e Irán para un alto el fuego de dos semanas y la reapertura del estrecho de Ormuz

Qué se sabe del acuerdo alcanzado por EE.UU. e Irán para un alto el fuego de dos semanas y la reapertura del estrecho de Ormuz

Tras horas en las que el mundo estuvo en vilo por la amenaza de Donald Trump de que «una civilización entera» moriría en la noche de este martes, EE.UU. e Irán anunciaron un acuerdo temporal de alto el fuego, mediado por Pakistán.

El presidente estadounidense anunció el acuerdo a través de una publicación en su red social Truth Social en la que informaba que aceptó «suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas».

El acuerdo, señaló Trump, estaba sujeto a que Irán aceptara reabrir el estrecho de Ormuz, que ha sido el meollo del conflicto en las últimas semanas.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó minutos después que Irán aceptaría el acuerdo de alto el fuego y reabriría el estrecho «si se detienen los ataques».

«Por un periodo de dos semanas será posible el paso seguro a través del estrecho de Ormuz», aclaró Araghchi.

Las negociaciones entre EE.UU. e Irán están siendo mediadas por el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif.

«Con la mayor humildad, me complace anunciar que la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América, junto con sus aliados, han acordado un alto el fuego inmediato en todas partes, incluido el Líbano y otros lugares, CON EFECTO INMEDIATO», escribió Sharif.

E informó que las delegaciones de ambas partes están invitadas a Islamabad este viernes para continuar las negociaciones y llegar a un acuerdo definitivo.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, junto al presidente de EE.UU., Donald Trump, en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos en 2026.

Fuente de la imagen,Anadolu vía Getty Images

Pie de foto,El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, ha fungido como mediador entre EE.UU. e Irán.

El mensaje de Sharif llegó apenas 10 minutos antes de que se cumpliera el plazo máximo para llegar a un acuerdo que había establecido Trump.

De no haberse logrado el acuerdo, Trump había amenazado con una enorme destrucción de la infraestructura civil en Irán, incluyendo puentes y centrales eléctricas.

Israel, que lanzó coordinadamente con EE.UU. la ofensiva contra Irán el pasado 28 de febrero, apoyó a través de un comunicado el acuerdo alto el fuego.

«Israel apoya la decisión del presidente Trump de suspender los ataques contra Irán durante dos semanas, siempre que Irán abra de inmediato los estrechos y detenga todos los ataques contra Estados Unidos, Israel y los países de la región», decía el comunicado israelí.

Contrario a lo dicho por el primer ministro pakistaní, el comunicado de Israel señaló que el acuerdo de alto el fuego no incluye a Líbano.

Un plan de 10 puntos y las negociaciones venideras

En su publicación en Truth Social, Trump informó que había recibido «una propuesta de 10 puntos por parte de Irán», que consideró «una base viable sobre la cual negociar».

Aunque no dio más detalles sobre el contenido de esos 10 puntos, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) de Irán afirmó en un comunicado que Estados Unidos acordó lo siguiente:

  • Garantía de no repetir su «agresión» contra Irán
  • La continuación del control iraní sobre el estrecho de Ormuz
  • La aceptación del enriquecimiento [de uranio]
  • El levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias
  • La derogación de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad [de la ONU] y del Organismo Internacional de Energía Atómica
  • El pago de una indemnización a Irán
  • La retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región
  • El cese de la guerra en todos los frentes, incluyendo la lucha contra la «resistencia islámica de Líbano»

Según Pakistán, los diálogos entre EE.UU. e Irán comenzarán en Islamabad el próximo viernes.

No va a ser una negociación fácil, explica la corresponsal en Washington del servicio persa de la BBC, Khashayar Joneidi, puesto que la confianza entre las partes está muy debilitada.

Han negociado en dos ocasiones durante el último año, y en ambas, en medio de las negociaciones, estalló una guerra, señala Joneidi.

El tráfico por el estrecho de Ormuz, que Irán querrá seguir controlando en alguna medida, y el programa nuclear iraní seguramente van a ser puntos contenciosos.

«Van a ser dos semanas muy difíciles», dice Joneidi.

A pesar de que el comunicado del primer ministro pakistaní señalaba que el alto el fuego entraba en vigor inmediatamente, en la noche del martes se siguieron reportando ataques en Irán, Israel, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

Militares en las calles de Teherán este martes.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Militares en las calles de Teherán este martes.

La disputa por la victoria

A pesar de ello, ambas partes se mostraron victoriosas tras el anuncio del acuerdo.

La televisión estatal iraní afirmó que EE.UU. «aceptó las condiciones de Irán para poner el fin a la guerra» y calificó el acuerdo como «una humillante retirada de Trump».

En un comunicado, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, expresó que el país había alcanzado casi todos sus objetivos en la guerra y que el enemigo (EE.UU.) estaba enfrentando «un fracaso histórico».

Y señaló que las negociaciones venideras en Islamabad permitirán que «la victoria de Irán en el campo de batalla también se consolide en las negociaciones políticas».

Según Khashayar Joneidi, esta guerra significaba una amenaza existencial para el régimen iraní.

Por lo tanto, que la República Islámica haya sobrevivido tras más de 30 días de ataques lo ven como una victoria.

Trump, por su parte, dijo que aceptaba el acuerdo dado que «ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán, y la PAZ en Medio Oriente».

Porsteriormente, en una entrevista con la agencia AFP, dijo que no quedaban dudas de que EE.UU. había conseguido una «victoria completa y total».

Apenas se conoció la noticia del acuerdo, se desplomaron en los mercados los precios del petróleo, lo cual alivia la presión que se había venido incrementando sobre Trump por parte de los ciudadanos descontentos con el alto costo del combustible que había producido la guerra.

Un bombardeo en Teherán el 28 de marzo de 2026

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Irán ha sufrido intensos bombardeos por parte de EE.UU. e Israel desde el 28 de febrero y ha respondido bombardeando a los países del golfo.

¿Realmente hay algún progreso?

Análisis de Tom Bateman, corresponsal de la BBC para el Departamento de Estado de EE.UU.

La intervención de Pakistán les ha dado tanto a Donald Trump como a Irán una escalera para dar marcha atrás.

Llega después de la amenaza extraordinaria y sin precedentes por parte de un presidente estadounidense de destruir la infraestructura y «poner fin a la civilización en Irán», de una forma que podría haber constituido crímenes de guerra.

Todavía estamos tratando de aclarar qué es exactamente lo que se ha acordado. Trump dice que Irán ha aceptado no buscar un arma nuclear, pero esa siempre ha sido la postura de Teherán.

El momento es significativo. Le permite a Trump decir que se ha ganado algo de tiempo, pero con la amenaza implícita de un regreso al uso de la fuerza.

Así que, en cierto modo, estamos de vuelta en el punto de partida.

Esta es la diplomacia estadounidense. Como lo expresó Pete Hegseth: «Nosotros negociamos con bombas».

El problema es que los iraníes siempre han sido absolutamente claros en que su objetivo final es disuadir a los estadounidenses de este ciclo de diplomacia seguida de bombardeos sobre Teherán.

Así que puede que esto no sea una solución a largo plazo, pero sin duda supone un retroceso respecto a la situación en la que nos encontrábamos hace apenas unas horas.