Este sábado, el intendente de Salto, Carlos Albisu, llegó hasta la Escuela Rural N.º 84 de la Colonia Aparicio Saravia, ubicada a más de 250 kilómetros de la capital departamental y en el límite con el departamento de Rivera, para participar de la inauguración de nuevos juegos y mejoras realizadas en el centro educativo.
Se trata de una escuela con una particularidad que habla de la extensión territorial de Salto: es el centro educativo rural más alejado de una capital departamental. Hasta allí llegó el intendente junto a integrantes de su equipo de Gobierno, representantes de la Jefatura de Policía de Salto, el diputado Pablo Constenla y concejales del Municipio de Mataojo.
La incorporación de los nuevos juegos responde a un reclamo de muchos años de la comunidad educativa y había sido asumida como una promesa de campaña por parte de Albisu. A poco más de un año del inicio de su gestión, ese compromiso pudo concretarse y hoy los 10 niños que concurren a la escuela cuentan con un nuevo espacio para disfrutar.
“Vinimos a cumplir una promesa: nuevos juegos y mejoras en la Escuela Colonia Aparicio Saravia”, señaló Albisu durante la actividad. El intendente remarcó la importancia de que el Gobierno departamental esté presente también en las zonas más alejadas y pueda dar respuesta a las necesidades de su población.
“Llegar a cada rincón, estar presentes y cumplir. Porque detrás de cada obra hay una sonrisa, un sueño y la esperanza de nuestros gurises. Y eso es lo que realmente nos llena de orgullo”, destacó.
La Escuela Rural N.º 84 es dirigida por el maestro Nelson Palermo, quien hace 20 años se desempeña como docente en la institución. Actualmente, la escuela cuenta con 10 alumnos, un maestro y una cocinera, conformando una pequeña comunidad educativa que cumple un papel fundamental para las familias de esta zona rural.
La jornada tuvo además un carácter especial para la comunidad, ya que, según se destacó durante la actividad, es la primera vez que un intendente y un diputado llegan juntos a la institución para participar de una instancia de estas características.
La inauguración de los juegos representa así mucho más que una mejora edilicia. Es la concreción de un reclamo sostenido durante años y, al mismo tiempo, una señal de presencia en uno de los puntos más alejados del departamento. Porque para los niños de la Escuela 84, los más de 250 kilómetros que los separan de la capital de Salto no pueden significar estar más lejos de las oportunidades ni de la atención del Gobierno departamental.

