La cartera aclaró que la especie, reconocida por el dolor que causa al picar, ya estuvo en territorio uruguayo y explicó cómo paliarla.
Ante la alerta en Buenos Aires por la aparición del barigüí —también llamada mosca negra o jején por su parentesco con los simúlidos— y sus mordeduras dolorosas y persistentes, el Ministerio de Salud Pública de Uruguay explicó cuál es su antecedente en el país y brindó recomendaciones para combatirla.
En diálogo con Montevideo Portal, fuentes de la cartera explicaron que esta especie “no es nueva ni en Argentina ni en Uruguay”. “Solo ciertas condiciones de temperatura y humedad hacen que haya más cantidad, como pasa con las invasiones de mosquitos cada tanto”, señalaron.
En esa línea, desde el Ministerio de Salud Pública recomendaron “el uso de repelentes comunes (DEET) y evitar zonas de vegetación densa cerca de cursos de agua durante el amanecer y atardecer”.
En Argentina, este fenómeno se ha hecho más visible en lugares próximos a ríos, arroyos y cursos de agua con buena corriente, como la cuenca del río Salado y zonas ribereñas del área metropolitana de Buenos Aires. Allí, por la combinación de altas temperaturas, lluvias abundantes y humedad se ha visto una proliferación inusual de estos insectos durante los últimos días, consignó Infobae.
Las consecuencias de la mordedura de esta especie —que en términos médicos es una lesión traumática de la piel— van desde picazón intensa, enrojecimiento e hinchazón hasta manchas rojas y pequeñas heridas que pueden costar en cicatrizar.
En casos más sensibles, pueden presentarse reacciones alérgicas con inflamación o fiebre. Las autoridades y especialistas recomiendan no rascarse la zona afectada para evitar que se introduzcan bacterias de la piel y se desencadene una infección secundaria.

