Las ideas de Marx en el mundo actual (Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio)

Las ideas de Marx en el mundo actual (Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio)

En la columna del viernes pasado intentamos abordar la participación en las redes sociales desde una perspectiva marxista. Sin pretender ser un tratado ni una tesis, el texto generó opiniones en algunos lectores, quienes me han preguntado si creo que el pensamiento marxista sigue vigente en pleno siglo XXI.

En la década de 1960, el sociólogo estadounidense Daniel Bell escribió “El fin de la ideología”, donde argumentaba que las ideas del marxismo habían perdido fuerza y atractivo entre las nuevas masas de trabajadores. Esta postura influyó para que, a finales de los años 80, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama publicara “El fin de la historia y el último hombre”. Allí afirmaba que, con la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, la democracia liberal y el capitalismo de libre mercado habían ganado la batalla ideológica de forma definitiva, marcando el punto final de la evolución sociocultural de la humanidad.

Sin embargo, las ideas de Karl Marx siguen vivas porque el capitalismo actual mantiene las mismas contradicciones que él analizó e interpretó en el siglo XIX. Su mirada ayuda a entender la crisis económica global de este siglo y sus manifestaciones en distintas regiones. Al igual que en aquel entonces, la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, ya que el sistema tiende a concentrar la riqueza. Hoy vemos cómo unos pocos dueños de empresas acumulan fortunas históricas mientras los salarios de los trabajadores rinden cada vez menos. Esta desigualdad extrema es exactamente lo que Marx predijo. Sostuvo que el capitalismo es inherentemente inestable, debido a que el sistema genera una sobreproducción y un consumo desmedido, donde las crisis financieras son constantes. Los colapsos cíclicos del siglo XX se replican en el escenario actual, lo que demuestra la incapacidad del mercado para autorregularse. Por otro lado, aunque la tecnología avanza a pasos agigantados, su propósito no es aliviar la carga laboral. Actualmente, la inteligencia artificial y la automatización se emplean para reducir costos mediante perdida de fuentes laborales. Esto coincide con la advertencia de Marx sobre cómo las máquinas, bajo la lógica capitalista, agudizan el desempleo y la explotación. Asimismo, se mantiene vigente la crítica a la acumulación sin límites, donde la producción descontrolada destruye los recursos naturales y causa un daño climático irreversible.

En conclusión, el valor de Marx hoy no radica en aplicar sus ideas de forma literal a las fábricas del siglo XIX, sino en usar el marxismo como un marco analítico vigente para comprender la pobreza y las crisis contemporáneas. El pensamiento de Karl Marx sigue muy vivo porque el capitalismo de hoy mantiene las mismas fallas que él estudió en el siglo XIX. Aunque algunos pensadores dijeron que sus ideas habían muerto, la realidad actual demuestra lo contrario.

Téc. Univ. Gustavo Chiriff / PCU – Frente Amplio