Con menos de 48 horas en el país, lo destacó como el lugar “más conveniente” para moverse en un auto eléctrico y ya planea regresar.
Sandro van Kuijck lleva más de dos años recorriendo América a bordo de un Tesla Model X al que bautizó “Beluga” y que, además de ser su medio de transporte, funciona como su casa.
El creador de contenido, conocido en redes sociales como Everyday Sandro, llegó a Uruguay antes de lo previsto por un problema en la suspensión de su vehículo. Su estadía fue breve y no duró más de 48 horas, pero ese tiempo le fue suficiente para que una de sus primeras impresiones llamara la atención, al punto de definir al país como “el paraíso de los autos eléctricos”
En diálogo con Montevideo Portal, Sandro contó que había investigado muy poco sobre la infraestructura local antes de llegar y que justamente por eso lo sorprendieron la cantidad de vehículos eléctricos, la disponibilidad de cargadores y, sobre todo, la facilidad para utilizarlos.
Después de atravesar distintos países de América, aseguró que Uruguay fue hasta ahora “el país más conveniente” para viajar con su Tesla.
¿Qué fue exactamente lo que te sorprendió de Uruguay y de los autos eléctricos acá?
Yo iba a Uruguay por el servicio del auto, así que terminé llegando antes de lo que tenía previsto. Había investigado poco o nada sobre el país en lo que refiere a cargadores o vehículos eléctricos.
Normalmente investigo un poco sobre los enchufes y los cargadores rápidos, pero esta vez no hice prácticamente nada. Me sorprendió lo fácil que fue crear una cuenta, cargar y la cantidad de autos eléctricos que vi en Montevideo.
Ni siquiera en Santiago de Chile vi tantos vehículos eléctricos. Fue muy emocionante verlo.
¿Encontraste alguna diferencia particular en la infraestructura frente a otros países que recorriste?
En muchos países hay solamente una empresa que está desarrollando la red y puede funcionar bien o mal.
Como extranjero tuve muchos problemas en Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Allá pueden tener una buena red de carga, pero no siempre podés usarla porque no tenés un número de teléfono local, una tarjeta de crédito o débito del país.
Entonces llegás, necesitás cargar y no podés acceder a la red, lo que resulta bastante frustrante.
En Uruguay, sin embargo, el proceso fue muy sencillo. El país parece estar muy bien conectado en ese sentido y eso también me sorprendió.
¿Qué tan fácil fue moverte por Uruguay con “Beluga”? ¿Tuviste que planificar dónde cargar?
Hasta ahora fue el país más conveniente para manejar con nuestro auto.
En otros lugares puede ser más difícil por la falta de infraestructura. Acá fue muy fácil. Ni siquiera planifiqué realmente dónde iba a cargar.
Simplemente iba a algún lugar, miraba rápidamente el mapa o la aplicación y buscaba el punto de carga más cercano.
Durante tu estadía te reuniste con Electric Americas, que también hizo el viaje desde Alaska hasta Ushuaia. ¿Pudieron comparar experiencias?
Sí. Cuando empecé este viaje había muy poca información disponible. Ellos publicaban cosas en Instagram y sé que filmaron un documental, aunque nunca se estrenó.
Habíamos estado en contacto antes porque yo tenía algunas preguntas. Cuando nos encontramos, él estaba ocupado con su familia, pero se hizo un espacio para venir a verme y conversar.
Fue una sensación surrealista porque podíamos identificarnos con muchos de los desafíos que habíamos atravesado, desde los problemas con la carga hasta situaciones con la Policía.
También tuvimos viajes bastante diferentes. Yo tardé unos dos años y medio en llegar hasta Ushuaia y pasé cinco meses en la Patagonia, mientras que ellos hicieron un viaje mucho más directo.
Más allá de lo que resta de tu viaje, ¿Vas a volver a Uruguay?
Sí, definitivamente.
Para mí, si querés conocer un país, no podés hacerlo en una semana. Tenés que pasar tiempo, conocer gente, ir a sus casas, quedarte en sus patios o compartir un asado. Así es como realmente conocés la cultura.
Esta primera vez fue una visita bastante rápida porque tenía una cita con un técnico de Tesla que llegó desde Estados Unidos para ayudarme a diagnosticar el problema de la suspensión.
Cuando vuelva a fines de octubre quiero conocer realmente el país.
Más allá de los autos eléctricos, ¿qué primera impresión te llevaste de Uruguay?
Si tuviera que enfocarla en un solo aspecto, sería sin dudas la amabilidad de la gente.
Desde que pasé por Aduanas, la gente fue muy amable y abierta. Incluso cuando fui a cargar el auto, algunas personas hasta se acercaron a hablar conmigo.
Yo siempre les pregunto por qué compraron un auto eléctrico y a partir de ahí empezamos a conversar.
Estuve principalmente en las afueras de Montevideo porque duermo todas las noches en el auto. Caminé un poco por la ciudad y fui al local de Tesla, pero todavía no vi realmente el país. Por eso quiero volver y recorrerlo bien.
Después de recorrer América en un Tesla, ¿qué le faltaría a Uruguay para mejorar todavía más como “paraíso” para los autos eléctricos?
Es difícil decirlo. Quizás algún beneficio en los peajes para los vehículos eléctricos, como existe en algunos países, aunque eso ya sería pedir bastante.
La verdad es que me sentí muy, muy cómodo. Tuve que planificar muy poco para moverme.
Fue muy conveniente y definitivamente voy a volver.
¿Qué sigue ahora en tu viaje?
Planeo seguir en Sudamérica aproximadamente otro año. No tengo un calendario exacto.
Como ya terminé el recorrido de la carretera Panamericana, ahora quiero conocer países y lugares que suelen ser menos visitados.
Quiero recorrer mejor Uruguay, Paraguay, Bolivia —país al que no pude entrar antes porque había bloqueos— y Brasil. También quiero intentar llegar a Surinam, que es el país de donde viene mi madre.

