Los ciudadanos, que habían caído 3-0 en Belo Horizonte, no pudieron revertir la serie ante los brasileños y se despidieron en semifinales.
Montevideo City Torque venció 2-0 a Atlético Mineiro en la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana y pagó carísimo el 0-3 de la ida en Belo Horizonte, pero se despidió con la frente en alto en el Centenario.
El partido comenzó con los ciudadanos dispuestos a ir con todo por la apertura y generando ocasiones propias para llegar al ansiado gol que fuera descontando la diferencia.
A los 11’ un centro al segundo palo encontró a solo a Esteban Obregon que remató de primera al borde del área chica, pero Delfim a puro reflejo logró apagar las alarmas. Y un minuto después apareció un zapatazo de Facundo Silvero obligó a otra gran volada del meta norteño para sostener todo en cero.
Los locales eran superiores a la visita, pero les faltaba concretarlo en la red, teniendo ocasiones muy favorables que Pizzichillo primero y Salomón Rodríguez después no pudieron concretar, ya en la lucha contra el reloj. 0-0 y al descanso.
Faltó uno
El complemento reinició la acción con la misma tónica, los uruguayos tomando las riendas, arriesgando y, con argumentos, yendo por el tanto que se le negaba una y otra vez.
A los 51′ llegó una a fondo de los brasileños con un desborde y centro desde la derecha que Víctor Hugo dejó pasar, Reinier le pegó y el travesaño se encargó de repeler.
De a poco las fuerzas de los dirigidos por Méndez, que si bien apostó a cambios, fueron mermando y eso sumado a la frustración de no poder convertir como en un cabezazo de Kavín Silva que le erró al arco.
La expulsión de Alan Franco dejó al Galo con uno menos mientras los celestes pedían por una mano en el área que existió pero el árbitro decidió no pitar al entender que fue sin intención.
Recién a los 89′ y tras una pelota que metió Quintana y tocó Kevin Silva, apareció el merecido gol de los charrúas, un premio para el gran esfuerzo realizado pero tardío en las aspiraciones de dar vuelta la serie.
Y esa falta de efectividad de ese primer tiempo la lamentó aún mucho más cuando a los 90’+4′ un tremendo cabezazo de Gary Kagelmacher se metió para el 2-0 que lo dejó a uno de los penales.
Fueron un par de minutos de mucha emoción pero sin ninguna clara para ir por ese tercero hasta que llegó el pitazo del árbitro que cerró las acciones. Al triunfo de City Torque le faltó un gol para sellar una noche épica, pero el aplauso de los hinchas bajo la lluvia premió a los futbolistas por nunca claudicar.

