Cuando los salteños tienen miedo, pierden la libertad (Por Eduardo Varela Minutti)

Cuando los salteños tienen miedo, pierden la libertad (Por Eduardo Varela Minutti)

En los últimos días, Salto volvió a ser noticia por distintos hechos delictivos que generan preocupación entre los salteños. Cuando el miedo se instala, no solo se pierde la tranquilidad; también se pierde la libertad. La libertad de caminar por un barrio sin temor, de abrir un comercio con confianza o de permitir que nuestros hijos disfruten de los espacios públicos con seguridad.

No podemos naturalizar la violencia ni resignarnos a vivir con miedo. Los vecinos y los comerciantes merecen recuperar la paz y la certeza de que el Estado está presente para protegerlos.

Este no es el momento de buscar culpables ni de obtener rédito político de una situación que afecta a toda la sociedad. Los responsables de estos hechos son quienes delinquen. El compromiso de todos debe ser trabajar unidos para devolverles la tranquilidad a los salteños.

La política debe estar al servicio de la gente y no de los intereses de los dirigentes. Nuestra Policía necesita el respaldo del Estado, recursos, herramientas y el apoyo de toda la sociedad para cumplir su tarea con eficacia, siempre dentro del marco de la ley.

Los salteños no quieren discursos; quieren resultados. Recuperar la seguridad es recuperar la libertad, la confianza y la calidad de vida. Es garantizar que cada ciudadano pueda desarrollar su vida cotidiana sin que el miedo condicione sus decisiones. Porque cuando una sociedad vive con temor, la primera libertad que pierde es la de vivir en paz.